¿Dónde siembro la semilla de mi vida?

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Hay una connotación cultural con las raíces, haciendo un paralelismo de la vida de un árbol o una planta y la vida humana; al igual que la frase sembrar para cosechar. La vida está llena de metáforas, símiles, comparaciones y figuras retóricas que nos mueven por el mundo de la inconciencia.

Dónde debemos sembrar nuestra propia semilla de vida, cómo saber cuál es el terreno fértil donde vamos a crecer y dar frutos. Esa tarea no es sencilla, porque sembramos para cosechar, para tener frutos de nuestro esfuerzo, sin embargo a veces no es así.

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Recuerda que las plantas pueden ser trasplantadas para que no mueran o para que crezcan más. Es decir, mujer latina, que si en donde crecieron tus raíces ya no estás dando los mejores frutos de tus talentos, es momento de moverte hacia otra tierra llena de vida o hacer todo por abonar el terreno donde estás. Los apegos a los espacios no son saludables cuando ya tocaste un punto en donde no evolucionas más. Sin embargo, como dice mi querido Don Miguel Ruiz en su maravilloso libro Los Cuatro Acuerdos, “haz siempre lo máximo que puedas”, pues toma este acuerdo para ti y ponlo en práctica, abona la tierra donde están tus raíces y riégala mucho, usa elementos externos que te apoyen, no escatimes esfuerzos. Si de allí no resulta nada entonces es hora de que busques tus herramientas para “auto-trasplantarte”.

Imagínate un árbol con raíces largas y profundas en una terreno baldío, seco y empedrado. ¿Cómo lo ves?, ¿Cómo te lo imaginas? Con el tronco seco, las hojas sin vida, sin frutos y tal vez ya doblado . Así pasa en tu vida cuando te apegas a quedarte enraizada en esa tierra inerte que no te apoya a seguir dando lo mejor de ti, que no te deja seguir mostrando y desarrollando tus virtudes a plenitud.

¿Cómo puedes entender esto?. Los seres humanos necesitamos de abonos externos que nos remueven un poco la tierra, es decir, que nos muevan la conciencia y las emociones, para tener un despertar. Dichos abonos son experiencias, fracasos, frustraciones, o libros, talleres de crecimiento personal, terapias alternativas, audiolibros, Psicoterapia, es decir, todas aquellas herramientas que te ayuden a ver el camino hacia tu integración total como mujer empoderada que impacta a su entorno para un bien común.

Pero el abono más importante de todos es el AMOR y lo escribo en mayúscula porque es poderoso y es el que tiene la magia de hacer que todo prospere y tenga color, luz, alegría, salud, paz, vida y éxito. Si no hay amor en donde sembraste tu semilla, hay que resembrarse.

Ahora bien, hay muchas tierras donde puedes haber empezado tu siembra, como por ejemplo, una relación de pareja, un matrimonio, una empresa, un empleo; y las raíces tal vez están largas y profundas, pero tus ramas, es decir, tus actitudes, aptitudes, sueños y búsquedas para mejorar positivamente, no están potenciadas.

¿Y tus frutos?… me refiero a tus metas… ¿las estás logrando como quieres y como una vez imaginaste?. ¿Tu realización como mujer integral y coherente con tus emociones y pensamientos está al 1000%?.

Nunca es tarde para hacer cambios que te lleven hacia tu plenitud, los prejuicios de otras personas y los propios estancan nuestros deseos de hacer algo que saque nuestra conciencia, nuestro cuerpo y alma de ese letargo por la comodidad de estar en la zona de confort y la manera necia de decir, ya yo aquí tengo mi vida hecha. Y te pregunto:  ¿Qué es tener la vida hecha?  ¿Haber echado raíces y haberte quedado allí donde no estás al máximo de tu capacidad para ser feliz y transmitir esa energía que trae la alegría de vivir plena y alegre?.

Pues déjame decirte que siempre vas a estar a tiempo para mover tus raíces hacia una nueva tierra rica y llena de nutrientes para el alma y el pensamiento que te harán dar frutos dulces, grandes, sabrosos que podrás compartir con quienes te  quieren, aprecian y apoyan en tu crecimiento y evolución como ser mujer.

Si esa relación de pareja ya no es, si en el trabajo ya alcanzaste un techo, si en tu empresa ya diste todo, trasplanta tus raíces o abona el terreno, pero no te quedes sin actuar ante las oportunidades ilimitadas que tienes delante de ti para ser un mejor ser humano en esta tierra hermosa donde eres un árbol lleno de vida.

Por: Roxana Castillo

@mujerlatinausa
@roxanacastillofficial

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